Primo de Anónimo

martes, 27 de abril de 2010

La República no es de Platón

Siguiendo un poco con las presentaciones, en esta entrada quiero mostrar un poco de mi pensamiento político, ya que muchas veces las opiniones de las personas vienen determinadas por las formas político-filosóficas en las que cree.

Soy consciente que hasta ahora el número de posibles lectores de este blog era mínimo, pero tratando este tipo de temas (políticos) el número disminuirá un ochenta por cien. A pesar de todo sigo en mi idea que para comprender mis tendencias en cualquier ámbito de la vida, se deben conocer mis querencias políticas.

Platón nos mostro que el único docente decente era su maestro y todos los que han venido detrás han sido meros copiones del gran Sócrates. A pesar de todo, él nos enseñó bastante. Platón en su obra la República define al individuo como el ser que es capaz de alcanzar cuatro virtudes, a saber: Prudencia, Fortaleza, Templanza y Justicia. Solo los individuos que alcanzasen las mismas deberían de gobernar.



La idea inicial de Platón de poner al frente de la jefatura de estado a un hombre que tuviese las cuatro virtudes fue, ya en su tiempo, muy problemática, por lo que optó por intentar que los reyes de su tiempo las alcanzasen. Todos sus esfuerzos fueron en vano.

Con el devenir de los siglos las virtudes socráticas tomaron una profunda raigambre en la población, haciendo que los representantes de las instituciones se viesen obligados a modificar sus comportamientos, adecuándose a ellas.

Aunque el concepto de república ha existido desde tiempo inmemorial en sociedades homogéneas, las desigualdades que aparecen en el Neolítico hacen que se vaya instituyendo otra forma de jefatura de gobierno: la monarquía. Los monarcas obtuvieron esa situación de privilegio al ejercer la violencia e imponerse frente a sus conciudadanos. Y la han mantenido transfiriéndola de padres a hijos.

El papel guerrero de las monarquías ha sido primordial hasta hace muy poco. Sin embargo, la evolución de las sociedades ha hecho que este role sea prescindible, o en su caso llevado a cabo por otras personas. Poco a poco se ha impuesto la idea de igualdad entre los hombres (y mujeres) por lo que el concepto de rey está en desuso. En Europa tan solo quedan como monarquías Suecia, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte y España. Ya que la mayoría de la mayoría de los países han optado por la república, casi siempre después de algún suceso luctuoso.

Si ha leído alguna de mis entradas anteriores sabrá que me definen como anglófilo, y por lo tanto se podría pensar que monárquico. Como todos tenemos derecho a ser contradictorios, yo lo soy en esto.

La República debería de ser la forma de gobierno normal de un país como España. No entiendo como no es anticonstitucional que todos los españoles nazcan iguales en derechos y libertades, salvo el hijo mayor del rey. No entiendo como todos los españoles tenemos que luchar desde la cuna por un puesto en la sociedad (incluido de trabajo), salvo el hijo mayor del rey.

Además está el tema económico. Nunca sabremos cuanto nos cuesta realmente el tener un rey y si sería más barata la elección de un presidente cada cierto número de años. Las cuentas asignadas para el rey, y su casa, están desglosadas en muchos apartados, incluso son de imposible valoración según nuestros gobiernos.

El papel de representante sin poder que ejerce nuestro rey podría ser llevado a cabo por un presidente al estilo de los de Alemania o Israel, luego el problema de institución por encima de la lucha política ya ha sido solucionado en otros países. Además de ese papel, hoy día es el jefe de gobierno quien tiene todo el poder, por lo que el cambio no sería nada traumático. Eso no quiere decir que abogue por el cambio violento de jefatura de estado, sino por ir avanzando en esa idea para, en un momento dado, hacer que la República ya no sea sola de Platón sino también de todos los españoles.

7 comentarios:

Jon Valle-Iturriaga Albors dijo...

Me alegro que hayas habilitado los comentarios.
Este fin de semana tuvimos carrera y al final cada cual comentaba cómo le había ido: parecía que hubiéramos corrido en lugares diferentes, porque cada uno contaba su propia experiencia. Más científicamente eso lo explica el constructivismo (corriente a la que me adscribí una temporada) y tiene su máximo exponente en la política.
¿Monarquía, república, anarquía, oligarquía...? son diferentes puntos de vista. Yo comprendo que los monarcas se adscriban a la monarquía, pero me cuesta comprender las razones de los súbditos, por muy simpático que le caiga el rey de turno; comprendo que los políticos lo hagan a la república, porque en ello les va el sueldo, pero tampoco comprendo las razones de los ciudadanos/contribuyentes que los sufragan al margen de valorar resultados en la administración de los caudales comunes;... al final de este razonamiento tendría que aceptar aquéllo que decía que la democracia es el menos malo de todos los sistemas posibles, pero me pasa que soy poco conformista y quisiera pensar que hay un sistema por el cual podamos ser dirigidos por quien tenga los valores que nos representen... pero, ¿eso no está ya inventado?, ¿no bastaría con listas abiertas?, ¿y votar en más instituciones (jefe de policía, fiscal, jueces... jesfes de estado)?...

Primo de Anónimo dijo...

Hola Jon,
Perdona lo de los comentarios. Con este blog estoy aprendiendo y no los tenía habilitado. Es más, como estoy jugando en HTLM y no acabo de conseguir los efectos que quiero, creo que he borrado de forma permanente los primeros comentarios que tuvo este blog. Perdonadme tú y todos, por mi incultura.
De lo que dices sobre la entrada, estoy totalmente de acuerdo, es más en las próximas dos entradas pienso tocar los temas que tu apuntas y casi voy a decir lo que tú piensas. Vamos, cosas que creo que son sensatas.
Te lo deje ayer en tu blog pero desde aquí también te lo mando.
Ánimo y Trabajo.
Nos leemos

Martín Herzog dijo...

Muy buena entrada, Primo.

Me alegra que hayas tocado estos temas porque así puedo decir muy alto que tú no eres yo. Soy completamente apolítico y pienso que los gobernantes son gentuza, en el 99 por cien de los casos.
En lo tocante a la anglofilia con que te adornas, tampoco hay coincidencia... ¿seguirá alguien pensando que no eres una persona, sino una consecuencia de una personalidad múltiple y desordenada?

Volviendo a tu entrada, tengo un proyecto ambicioso, que es poner millones de potentes bombas por todo el mundo, y convertir el planeta en un sembrado de islas, haciéndose cargo de cada ínsula una familia diferente, sin posibilidad de mezclarse entre ellas y siguiendo el gobierno que la naturaleza nos ha dado: el cabeza de familia.

Saludos

Primo de Anónimo dijo...

Hola Martín,
No te preocupes por mucho que queramos, si la gente dice que somos el mismo, aunque sea falso, lo seremos.
Eso mismo me pasa con la anglofilia. Yo nunca me he reconocido a mi mismo como anglófilo, yo siempre me he pensado como germanófilo (además recalcitrante); pero mis amigos y familia siempre ha dicho que era anglófilo. Por cosas del destino acabe teniendo familia política inglesa, y también me dicen que soy muy cercano a ellos. Si todos lo dicen pues igual estoy yo equivocado. A saber.
Nos leemos

Ricardo Daniel dijo...

HOLA AMIGO TENGO VARIOS PENSAMIENTOS REDACTADOS POR MI QUE ME GUSTARIA QUE LEYESE, CUALQUIER COSAS ME AVISA ESTE ES MI CORREO, niskky5@hotmail.com, saludos

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias

Primo de Anónimo dijo...

Hola Anónimo,
Me alegra que lo encuentres interesante

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