Primo de Anónimo

domingo, 11 de abril de 2010

Trabajo, trabajo, trabajo

El rugby es por antonomasia el deporte más ingles. Todos los colegios tienen un equipo de este deporte y es muy normal ver actualmente a los chicos (y chicas) jugando, incluso los días de lluvia.

Como deporte forjador de carácter creo que es muy bueno, pero en mi caso particular lo desconozco por completo. Lo he jugado un par de veces y dada mi complexión he salido siempre muy magullado.

Pero mi afición es como deporte de sillonbowl, y en concreto de las retransmisiones, por parte de una cosa que se llamo TVE1 en los años 70 y 80, del torneo de las Cinco Naciones. Para mí, era muy emocionante ver a todo Twickenham cantando en pie, o a los All blacks danzando/cantando la haka (por supuesto no en el Cinco Naciones). Y sobre todo Le Champ Elysee cantando La Marsellesa antes de los partidos. Aunque la letra del himno es algo violenta y sanguinaria, probablemente no pasaría hoy la criba de lo políticamente correcto, sigue erizándoseme el bello ante su audición.

Este deporte está hecho por y para gente fuerte, no solamente de físico, sino sobre todo de espíritu. En él no hay posibilidad de cambio y solo una lesión puede hacer que lo dejes ¿Cuántas veces he visto a un jugador medio destrozado y que seguía jugando? ¿Cuánto daño se podían hacer en las melés y nunca pasaba nada? La simple comparación de estos aspectos con otros deportes, junto con el hecho de que era totalmente amateur, me hizo amarlo profundamente. Además está dentro de mi supuesta anglofilia.

De todos los buenísimos jugadores que he conocido, mi debilidad ha sido el zaguero francés Serge Blanco. Ya lo sé, es francés ¿Dónde queda tu anglofilia? Pues no hay respuesta, lo único que puedo decir es que soy contradictorio, aunque a mi mente racionalista no le guste.

Serge era un zaguero atípico, no solamente por el color de su piel, sino por su complexión, su visión del juego y por su capacidad para acabar las jugadas, algo que suele ser bastante raro en los jugadores de esta posición. Como último jugador francés era la última esperanza de placaje del contrario antes de anotar el tanto. Él ponía el alma en ello, consiguiendo parar a moles de muchos más kilos que le causaban muchas heridas y lesiones, pero que nunca (o casi) consiguieron hacerle abandonar. Durante la década de los 80 fue el jugador estrella de Francia, y en la semifinal frente a los wallabys, de la primera copa del mundo de rugby en 1987, ascendió a su equipo a un nivel superior. La máxima de él, y de este deporte, es trabajo, trabajo y trabajo. Y yo creo a pie juntillas en que esa es la única cualidad que nunca nos debe faltar y a la que nunca debemos poner excusas. No hace falta que me lo digas, ya lo sé, esta cualidad ha desaparecido junto con el Cinco Naciones.

Serge Blancodans rugby il ne pleut jamais ou qu'il neige ou le froid ou la chaleur: Il n'a jamais arrêté une guerre pour des raisons météorologiques

5 comentarios:

Mikel Azpitarte dijo...

Lo que decía ayer y no pude publicar. Me encanta el rugby. El domingo estuve viendo los cuartos de final de la Heineken Cup en Anoeta. Biarritz Olympique Pays Basque 29- Ospreys 28. Partidazo y ambientazo!!
Y el día 2 de Mayo la semifinal contra el Munster. Se esperan miles de Irlandeses en Donosti. Otra fiesta que no me pierdo!!

Un saludo y felicidades por el blog

Primo de Anónimo dijo...

Hola Mikel,
No me des envidia que eso es muy feo.
Me alegra mucho que te guste el rugby y sobre todo que lo puedas disfrutar en directo. Yo lo he visto poco en directo. Alguna vez en UK y alguna vez cuando vienen los equipos ingleses en invierno para aquí abajo. Y jugarlo, solo pachangas con amigos ingleses que lo que querían (y conseguían) era machacarme.
Nos leemos

Martín Herzog dijo...

A mí me parece uno de los deportes más atractivos que hay, aunque no huela a gasolina. Tengo un amigo que jugó con Serges Blanco, Eric no sé qué... un verdadero monstruo de tío.

¿Recordáis aquella semifinal del mundial conjunto que fue N.Zelanda-Francia, donde ganó Francia? Fue espectacular
¿Y el récord de drops de De Beer?

Primo de Anónimo dijo...

Hola Martín,
Al final vamos a tener muchas cosas más en común. Supongo que el amigo será Eric Champ, que es otro de los héroes que ganaron a los wallays en 1987. J. H. de Beer (Springbooks) hizo los 5 drops in 1999 en París, pero no contra Francia. Allí fue la semi de Francia contra los All Blacks. Incluso estaba España en ese campeonato (había hueco y se rellenó). De ese campeonato yo destaco a Lomu (AB) y Wilkinson (UK).

Martín Herzog dijo...

El record de De Beer fue contra Inglaterra, lo tengo aún por ahí en VHS.

De ese campeonato a mí me surgieron buenos nombres, como el citado De Beer, su compañero Van Der Westhuizen, que jugó todo el campeonato lesionado, Lomu, y Dominici, que se salió contra los neozelandeses. Ah, también el apertura australiano... no recuerdo como se llamaba, pero era muy bueno. Lo vi después contra España en la ciudad universitaria y el tío era un crack.

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