Primo de Anónimo

lunes, 10 de diciembre de 2012

Hispania, sol y ladrillo

Estimados todas/os/es 

Aquellos de ustedes que me siguen desde el inicio, ya hace tres temporadas de F1, saben que las entradas que he dedicado a la escudería española de F1 han sido mínimas. La razón es más que obvia, siempre han sido un foco negativo de noticias, y eso me aburre profundamente. También, he de decirles (que no vanagloriarme) que lo ocurrido ya lo había yo pronosticado con tiempo suficiente como para que se intentasen hacer otras cosas menos obvias. 

En su momento comenté que el entramado político financiero en torno al PP-valenciano y Mercadona no era el mejor de los posibles orígenes para la escudería, pero es que su desplazamiento por el sector más ladrillero de la costa no presagiaba nada bueno. El año pasado, con el desembarco del Banco Popular, del fallecido Lluís Valls-Taberner Arnó, y la inclusión del sobrinísimo y ex-piloto Luis Pérez-Sala Valls-Taberner como jefe del equipo (tío, a su vez, del piloto Daniel Juncadella Pérez-Sala), a través del famoso fondo buitre Thesan Capital, ya anuncié que era un movimiento hacia la liquidación de la empresa, que es lo único que saben hacer este tipo de fondos. De hecho, hace ocho meses ya escribí que la escudería estaba en venta. Y llegado al final de esta tercera temporada se cumplieron los presagios. 

Con este fracaso, aun en nuestras manos, deberíamos preguntarnos si es solo el error de un mal enfoque coyuntural empresarial o hay algo más profundo, hispano, estructural, que nos incapacita para crear un equipo de F1. 

Aunque a los aficionados no nos gusta admitirlo, la Formula Uno no es un deporte, y no lo digo yo solo, si recuerdan a nuestro insigne compatriota cuando iba hacia su segundo título con Toleman, él también manifestó lo mismo. Luego no le demos más vueltas a la cuestión. La F1 es un evento económico-político y punto. Una vez clarificado el marco de las relaciones internas podemos intentar responder a la anterior pregunta. 

Para que una escudería vaya hacia delante debe hacerlo políticamente y económicamente. El primer adverbio es muy fácil de cumplir en el día de hoy, se es extremadamente sumiso con el poder de la FIA y de Ecclestone, y se consigue la licencia. Y eso es lo que tenían en común las tres escuderías que hace tres temporadas aparecieron por la F1 (Virgin-Marussia, Lotus-Caterham e Hispania-HRT), porque su velocidad siempre estuvo más cercana de la GP2 que de la F1 a la que pertenecían. El segundo adverbio es el que considero que ha fallado, y que seguirá fallando durante mucho tiempo dentro de mi bendito país. 

Para que una escudería tenga alguna viabilidad económica necesita, en primer lugar, a alguien (o algo) que esté dispuesto a desembolsar al menos 150 millones € al año durante, como mínimo, tres años sin esperar recompensa alguna ¡Vamos 500.000.000 € a fondo perdido! No se crean que esos números me los he sacado de la manga, es, más o menos, el presupuesto consolidado de las escuderías Toro Rosso o Sauber de los años 2010-11, para este año el presupuesto es algo menor, pero seguro que luego tendrán desviaciones. Esa cantidad de dinero permite al menos llegar a la parte baja de la parrilla y con un poco de suerte puntuar de vez en cuando. Esto, a su vez, atraería a diferentes patrocinadores, con lo que la parte de recursos propios podría bajar, o servir el dinero extra para subir en el escalafón, y eso es una opción de la empresa. 

Esa cantidad de dinero solo lo pueden aportar grandes empresas y fortunas. Si pensamos en González-BBVA, Fainé-Caixa, Alierta-Movilstar, Brufau-Repsol tienen el problema de que ellos solo son gerentes y su mayor merito es ser dóciles con el poder a cambio de que sus mercados y empresas estén protegidos por los políticos. Y aquí reside la necesidad imperiosa de hacer una reforma de los mercados para dar transparencia y libertad a los mismos; mientras sigamos cargando las reformas en el trabajo y no en esta espuria relación seguiremos con problemas económicos y con una clase dirigente que solo quiere rapiñar los recursos del país sin contribuir en nada. Además estas empresas tienen el hándicap de que sus competidores ya están en la F1, y en grandes equipos, por lo que entrar en o formar un equipo pequeño no les es rentable publicitariamente. De hecho, salvo Botín, que ya está y no va a formar otro equipo y además pequeño, solo queda Ortega-Inditex. El problema es que es una empresa ya consolidada a nivel mundial, con marcas muy reconocidas, y el sector textil no ha utilizado esta herramienta (la F1) para acceder a la imagen mundial. Luego tenemos un primer problema que se me ocurre insalvable. Y ni el estado ni ninguna de sus administraciones, fundaciones o empresas debe ser el paganini de esta locura empresarial, por mucho que algunos griten que es una ventajosa inversión en imagen para España ¿Si no podemos pagar a nuestros médicos, maestros o policías, para que queremos dos cochecitos de colores? 

Pero no seamos negativos, imaginemos que hay alguien que está dispuesto a tirar 500 millones, el siguiente problema es conseguir disminuir un poco la inyección de fondos propios a través de, por ejemplo, conseguir un piloto de pago. Ya hemos visto que eso en Williams tiene algo de sentido pero en el último equipo de la parrilla no aporta casi nada de dinero.

Otra opción es ofertar en blanco el chasis del coche, además del motor-home. Y aunque las posibles relaciones que se pueden crear entre empresarios en el paddock son muy lucrativas, la pregunta es ¿Qué empresario puede sacar ventaja de este networking y que no esté ya dentro? Y otra vez, la respuesta es muy desalentadora.

La última posibilidad que se me ocurre es que empresas españolas oferten gratis, o a precios muy ventajosos, distintos servicios que puedan necesitar el equipo. Y aquí surge la posibilidad de que la industria del automóvil y auxiliar española generase esos ingresos. El problema es que la industria del automóvil no es española, ni sus casas matrices están por la labor de estar en la F1 (ya estuvieron y fracasaron), y la auxiliar está muy encajada para ayudar a los grandes centros ¡Nada de competición, nada de innovación! 

Alguien con cierta picardía debería, en estos momentos, traer a colación el equipo Sauber, con sede en un país sin industria automovilística, ni casi auxiliar. Es verdad, pero los suizos tienen empresas de alta tecnología que si están dispuestas a invertir en investigación, y parte de esta es hacer un polímero más duro pero que flexione a cierta fuerza, una aleación que sea más ligera que la actual, un súper-ordenador que sea capaz de hacer cálculos nunca hechos, un nuevo proceso o autoclave para formar nuevas fibras de carbono, un nuevo sistema de encriptamiento de señales, nuevas formas de medir tiempos y posiciones ¿Tenemos alguna empresa española interesada en todo eso y con ganas de mejorar? 

Hispania solo tiene empresas dedicadas al turismo y la construcción (incluso Catalunya y Euskadi generan más ingresos con la Sagrada Familia y el Guggenheim que haciendo tornillos). Mientras eso no cambie, industrializando el país y dándole valor al papel de los científicos e ingenieros, seguiremos sin equipo de F1.

The Science, stupid!

lunes, 3 de diciembre de 2012

Fútmula Uno

Estimados todas/os/es 

Ya, antes de empezar, les pido disculpas por tomar un poco el papel del abuelo cebolleta y sus batallitas, pero creo que el impacto de esta temporada y la deriva que esta tomando la afición, sobretodo la española que es con la que más en contacto estoy, se merece un grito de ayuda. 

Cuando me inicie en esto, a mediado de los años setenta (sí, cuando Lauda, Fittipaldi y Regazzoni eran algo más que nombres), mi Fórmula Uno estaba poblada ¡Mentira! Despoblada, pero los pocos aficionados que transitaban por allí eran muy atrayentes para los infantes de aquella época. Había viejos aficionados seguidores de pilotos como James Hunt, que idolatraban a Colin Chapman y que se sentían Ferraristas ¡Al mismo tiempo! Y todo con mayúsculas y en la misma persona. Esta posibilidad de ser poliédrico y sin verdad absoluta me fascinó desde el principio.

La comparación con los aficionados de los deportes de mi entorno, mejor escrito, con los aficionados al fútbol era muy chirriante. Estos últimos los veía, y sigo viendo, como pequeños robots sin corazón, ni alma, ni mucho menos entendederas. Capaces de seguir una bandera sin cuestionarse nada, de odiar al de enfrente solo por el hecho de seguir otro trapo o mostrarse tibio con las doctrinas oficiales del grupo. Llegado el momento, capaces de matar y morir por un presidente de club de futbol, que lo único que pretende es hacer dinero a costa sus seguidores. Hinchas que repudian ciegamente a cualquier compañero que pase del blanco al blaugrana, o viceversa. 

En aquellos grises tiempos, la prensa y la televisión despreciaban la F1, y como mucho nos obsequiaban con unos resúmenes de unos minutillos a la semana siguiente del GP. Pero la calidez de los verdaderos aficionados, hablando en corrillo, intercambiando opiniones, pareceres, ideas, incluso de piloto o escudería favorita según el razonamiento de algun culto interlocutor, hizo que me decantase por este evento snob frente al más popular y racial. Porque a aquellos aficionados les gustaba la F1, no las distintas banderías. 

Pero la eclosión del Alonso mediático hizo que todo se transformase. Ahora los aficionados ya no son a la fórmula uno sino a un piloto o a una escudería. Lo/a siguen de forma ciega, y como en el fútbol insultan y violentan a todos aquellos que no piensen como el más talibán de su propio grupo. Los medios de comunicación no son ajenos y se han puesto delante de esta masa informe y sin cabeza, lanzando acusaciones a derecha e izquierda. Y como buenos nacionalistas, cultivan el sentimiento de que el otro nos roba. La idea subyacente está muy clara, al menos para mí, quieren dividir el conjunto para quedarse con un trozo y forzar a ese trozo a consumir constantemente sus productos. 

Sí señores, el interés de los periodistas, de los medios, incluso de algunos aficionados es cegarnos para colarnos sus productos defectuosos a un alto precio ¿Han leído las preguntas típicas de los periodistas españoles a los pilotos? ¿Se han dado cuenta de la incultura profunda de los mismos y lameculismo que destilan frente al poder? ¿Las han comparado con las de otros países? ¿Se han dado cuenta que los foráneos son capaces de incomodar incluso a las vacas sagradas de la F1? ¿Creen que los periodistas españoles se merecen su salario? Pues así, en los distitnos aspectos del evento.

En estas últimas semanas, la maquinaria futbolisto-propagandística de la f1 española se ha lanzado en tropel contra todo, vilipendiando a todos y todo. Pero lo más triste es que la masa nazionalalonsista ha empezado a intimidar, acusar, incluso atacar, a todo aquel que no siguiese la fiel consigna de las banderas. Si seguimos en este camino ascendente de agresividad-frustración, pronto la policía tendrá que interponerse entre los señores(as) que vayan a Silverstone o a Spa. Porque lo que está muy claro es que las veleidades nazionalistas centrifugas de unos son la simiente para el ideario nacionalista centrípeto de los otros. 

Este nuevo ciclo al que parece abocada la F1, al menos en España, demuestra que se entiende muy poquito de todo el tinglado que llama(ba)mos F1. Y está a una distancia inmensa de lo que me enseñaron mis mayores, y que considero la Fórmula Uno, muy diferente del título de esta entrada. Ya solamente nos falta una moviola el lunes, para discutir si una acción conflictiva es merecedora de un  drive-through o de un stop & go y enzarzarnos en esas discusiones estériles que tanto gusta al español, soliviantando a todos y creando un odio visceral de todos contra todos.

El ataque sufrido por ciertos seguidores españoles, en las redes sociales, me apena y ha sido del tal calibre que me ha hecho pensar si no debo desaparecer de este circo estúpido antes de que llegue la moviola a la F1. 

Porque yo no quiero participar. 

martes, 27 de noviembre de 2012

Vettel ¿Campeón?

Estimados todas/os/es 

En primer lugar querría pedir disculpas por no haber escrito nada sobre la carrera de Brasil a su debido tiempo. Pero ya saben, el horario no fue el más adecuado, el trabajo me come por los pies, los recortes no me dan tregua, y todas esas excusas que uno pone para justificar el saltarse sus propias reglas ¡Vaya integridad moral que tiene uno! 

Una vez excusado lo inexcusable, les recordaré que el sábado el miedo se les metió a los dos grandes candidatos al título, y estuvieron muy por debajo de lo que se esperaba de ellos, al menos yo. Esto indica que bajo presión no son tan buenos como ellos mismos se creen. Pero la presión nos puede a todos, a unos menos a ellos más. 

Al no ser el circuito un tilkódromo esperé con paciencia que comenzase la carrera, y nada más empezar ya tuvimos el primer golpe de efecto. Vettel con un acojone que le llegaba a las orejas hizo una mala salida y se vio envuelto en un accidente que hizo que el fuese en dirección contraria. Esto que para cualquier otro coche es el fin de la carrera para un diseño del nuevo Newey no implica casi nada (¡Le obligan a hacer coches indestructibles!), y la prueba es que desde la última posición se colocó, en unas pocas vueltas, a la zaga de Alonso, con alguna polémica sobre banderas amarillas, y favores de la escudería B y demás alemanes que pasasen por allí. 

Alonso tampoco es que estuviese muy fino, y después de algunos bandazos comenzó a formar un trenecito en el que todos querían adelantarle. A Massa gracias que el brasileño le cubrió demasiado bien las espaldas. Y eso le permitió llegar con tranquilidad al segundo puesto. 

La carrera era claramente de los McLaren (¡Qué pena de temporada! Pero de esto ya hablaremos). En concreto de Hamilton, por mucho que le pese a la gente sigue siendo bastante mejor piloto que Button. Pero en los destinos del británico se coló un alemán. Hulkemberg le tiene cogida la medida a este circuito e hizo una gran carrera, pero en una pequeña obcecación chocó con Hamilton y lo mando para casa de forma prematura. Los comisarios castigaron al alemán con un paso lento por el pit-lane, no entiendo la razón clara ¿Querían beneficiar a Ferrari? ¿Querían demostrar que ellos son los que más mandan? ¿Quisieron demostrar que estaban allí? La verdad es que un simple incidente de carrera tuvo demasiadas consecuencias, y ya van muchas sanciones a pilotos por cometer errores al adelantar o ser adelantados, con lo que están cortando las posibles ansias de adelantar. 

Al final, Vettel adelantó hasta conseguir los puntos suficientes como para proclamarse merecido campeón ¡Ojo con su edad y lo logrado! Tenemos un pilotazo para bastantes años.
 
 Una vez dadas las zanahorias, pasemos a los palos. El primero a mi querido compatriota. Cuando uno pierde (y tú ya llevas tres iguales) se debe ser más caballeroso, y si no sientes aprecio por el ganador lo felicitas y se acabó. Los comentarios de que Grosjean te robó el campeonato o que la no-sanción de la FIA a Vettel, o que el color de los ojos de su novia te disturba, son comentarios que te puedes ahorrar. Cuando hay que quejarse se hace por los conductos y en las instancias adecuadas, no ha destiempo y de cara a la galeria. Se un campeón y felicita al ganador, sin rencor, y más tú que ya has saboreado las mieles dos veces. 

Otro que también está mucho más guapo callado es Vettel, parece ser que su ascenso a la categoría de los tri-campeones le ha subido la soberbia y la prepotencia a niveles sumos. Una vez proclamado campeón se despacho a gusto contra todos diciendo que había sido campeón contra todos. Estimado Vettel, no seas inculto y vedette, tú solo le has ganado a Webber; como ocurre siempre porque es tu compañero el único que tiene tus armas. Pero no contento con eso, y ya en casa, ha vuelto a las declaraciones gloriosas insinuando que se va a chivar a Magic Senna para que castigue a su mediocre sobrino ¿En qué estas pensando? ¿Tan grande te crees niñito malcriado? ¿Pero con esas poses crees que puede alguien sentir que eres un campeón? ¿Te sientes el nuevo Piquet? 

Son tremendamente vergonzosas las declaraciones de estos pilotos, ellos que no aportan nada, salvo los exabruptos, a la F1. Y lo peor es la cantidad de supuestos seguidores que les bailan el agua a todos ellos. Me estoy replanteando volverme hacia el rugby donde, al menos, el contacto es verdadero. 

Pero no se crean que solo los pilotos han perdido la cabeza. No. A la vuelta de Brasil, unos ingenieros y mecánicos británicos de HRT montaron una algarabía que hizo que el bueno de Pérez-Sala tuviese que llamar a los antidisturbios. Quizás es que ya estaban de vacaciones forzosas y como la imagen de España es fiesta y alcohol, y ya que estaban en Madrid … 

Estimadísimo Karthikeyan no abandones la Formula Uno porque con esta pléyade de prepotentes, inútiles y sobredimensionados personajillos que hay pilotando (y diseñando), si se van los humildes y trabajadores como tú me tocará dejar de seguir este evento.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Red Bull Racing: Tricampeón

Estimados todas/os/es 

Lo más importante, y reseñable, del adefesio americano fue que el equipo liderado por Newey se proclamó campeón por tercera vez consecutiva (2010-2012). Quizás este hecho no les llame la atención porque, como siempre, en este bendito país de miraombligos se desprecia y obvia lo logrado por otros, al grito de “cómo en mi pueblo en ningún sitio”. Pero muy pocas escuderías que hayan alcanzado tal gloria. Ferrari consiguió alcanzar esa brillantez en los años setenta (1975-1977) gracias al único genio aerodinámico italiano, Don Mauro Forghieri (si miras hacia arriba, es el señor de gafas. Ese no que es Brawn, el otro), y también en la época de otro gran genio, Byrne, en las temporadas 1999-2004; siendo esta la época más hegemónica de cualquier escudería. 

McLaren también tuvo su momento de gloria entre las temporadas 1988 y 1991. Los padres de esta hombrada fueron Gordon Murray (el único con bigote en la cabecera), en los primeros años, y Neil Oatley. Este cambio de guardia, sin pérdida de resultados, parecía indicar que los ingleses no solo habían conseguido la excelencia, sino que habían conseguido crear una estructura ganadora independientemente de quien estuviera en la cima. Como saben muy bien los seguidores de este equipo, esta afirmación es totalmente errónea, y solamente, desde entonces, en 1998 (con Newey en sus filas) se volvieron a proclamar campeones por equipos. 

Williams es el otro equipo que ha conseguido tres campeonatos seguidos. En las temporadas comprendidas entre los años 1992 hasta 1994. El equipo británico comandado por otro grande del diseño, Patrick Head (su fotografía es la quinta por la izquierda en la cabecera) deslumbró con sus logros. Y para navegantes obtusos ¿Saben quien estaba en aquellos años de jefe de diseño? Pues sí, Adrian Newey. 

Creo que, con este sucinto resumen, queda claramente enmarcada la hazaña realizada por los chicos herederos de Stewart Gran Prix ¡Genial! 

Si miramos solo los motores, tampoco hay gran número de ellos que hayan conseguido tres campeonatos seguidos, hay que señalar que Cosworth arrasó desde 1968 hasta 1974, con distintas escuderías, eso sí. Ferrari en las fechas ya señalada (es lo que ocurre con este equipo, que ellos se encargan de todo). Los motores Honda también supieron ejercer su monopolio desde 1986 hasta 1991. Y los Renault han gozado de dos etapas brillantes, de 1992 hasta 1997, y la de estos tres últimos años. 

Una vez puesto en valor el logro de los chicos de Milton Keynes y de Renault, deberíamos pasar a lo que ocurrió en Austin. El circuito es nuevo, y salvo el ancho de la pista, en ciertos sitios, podríamos decir que es un adefesio. Impersonal, facilón y copia barata de otros circuitos, con cuarto y mitad de Eau Rouge, mitad de cuarto de Becketts, y una recta para que la gente no se queje ya tenemos el diseño. Muy poquito, y nada que lo diferencie de los otros millones de tilkódromos que sufrimos en esta rutilante y fastuosa F1. 

El sábado mostró algo que ya sabemos, solo hay dos escuadras; mejor dicho, dos pilotos capaces de ganarse la pole. El duelo entre Hamilton y Vettel se inclinó hacia el alemán pero podía haber sido en la otra dirección. Ese mismo día quedo patente que los del caballito en coche rojo siguen perdidos en sus evoluciones de humo. En Austin, Massa consiguió una decente posición. No así el español que quedó retrasado y en la zona sucia del circuito. Al finalizar la clasificación, y medio en broma medio en serio, twitteé, que Schumacher iba a perder diez posiciones, Webber iba a ser descalificado y Massa iba a cambiar la caja de cambios, con lo que el español saldría desde una posición decente y por la parte limpia. Pues casi la clavo. Domenicalli (¡Dimisión!) insinuó que el mal resultado de Alonso se debía a haber usado unas ruedas ya usadas para que se calentasen más rápidamente y, para compensar ese error u horror solo se le ocurrió destrozar la salida del brasileño. 

La salida del domingo no fue tan terrible para la gente que salía por la zona par, con pérdidas de tan solo una posición ¡Vamos, lo normal! Y ni un pequeño accidente. 

La carrera solo fue algo divertida en tanto en cuanto Hamilton se empeñó en demostrar su pundonor, adelantando finalmente a Vettel y regalando un nuevo triunfo a McLaren. Esta victoria tiene un doble valor, ya que el británico ya está fuera de su escudería matriz y lo razonable es que estuviese totalmente desmotivado. Más aun, él personalmente no se juega nada en este campeonato, por lo que esa carrera, siempre detrás de Vettel hasta encontrar ese momento idóneo para ganar, demuestra la altura del piloto (¿Lo perderemos para siempre en la mediocridad de Mercedes?). 

Del resto poco. Bueno, que a Massa le deberían abrir los seños de su caja de cambios injustamente todos los domingos. Luchó, bregó y llegó hasta la cuarta posición, que quizás podría haber sido pódium si delante no hubiese tenido a su compañero. Su compañero pasó totalmente desapercibido y heredó el tercer escalón del pódium, más por fallos de sus rivales que por meritos propios. Todo el fin de semana estuvo fuera de situación. 

Por último, reseñar que Schumacher en la penúltima carrera de su larguísima historia sigue siendo el piloto más desagradable y torticero de adelantar. Todos estos años en la F1 y todavía no ha aprendido a ser un caballero, pero es que ya mostraba maneras en Macao contra Häkkinen. Y como dicen en mi pueblo: la cabra siempre tira al monte. 


Una pequeña colina es lo que nos separa de saber cuál será el nuevo piloto tri-campeón. Pero sea el que sea, que no acusen al bueno de Kartihikeyan de ser el culpable. Él hace su trabajo lo mejor que puede y sin él (y otros 24 pilotos más) nunca tendríamos campeón.

lunes, 12 de noviembre de 2012

¿Evoluciona Ferrari?

Estimados todas/os/es 

Durante toda esta temporada el runrún de que Ferrari era un mal coche no ha parado. Desde las primeras declaraciones de Fry, allá tras las primeras impresiones en Jerez, hasta las más recientes de Alonso en el GP de Japón y en el de la India, todas las declaraciones son muy lastimeras ¿Pero estas declaraciones de falta de evolución son verdad o hay que añadirlas a la leyenda negra del español que lo tilda de quejica desmedido? 

Si nos fijamos en el número de poles, la cosa esta más que clara. Ferrari ha evolucionado poco. Consiguió dos poles seguidas, en Gran Bretaña y en Alemania, durante el tórrido verano, pero después la nada, dejando a los McLaren y a los Red Bull como únicos capaces de alcanzar esas cimas de excelencia. 

Pero, como muy bien dicen muchos, los puntos se otorgan el domingo. Y gracias a, o por culpa de, las Pirelli y los DRS’s la posición inicial de la carrera no es dramática y los adelantamientos son posible, factibles y se han visto a lo largo del año. Por lo tanto, quizás, la mejor forma de ver la posible evolución de los Ferrari es comparar su vuelta rápida frente a la lograda por el Red Bull de turno. Como siempre, en este humilde blog, se hará en forma relativa porcentual que es sencilla y manejable. En la siguiente gráfica se presentan los resultados a lo largo de esta temporada.

© PdA

Como podemos observar hasta Bahréin, el dominio en pista fue aplastante para los Red Bull, con Vettel (Australia y Bahréin) y Webber repartiéndose las vueltas más rápidas frente a los Ferrari, generalmente el de Alonso (Massa hizo la mejor vuelta de Ferrari en Bahreín). 

En la cita de Montmelo, Ferrari consiguió enjugar la diferencia y Alonso marco una mejor vuelta que Vettel (barra roja en gráfica), pero en seguida las evoluciones constantes de los Red Bull pusieron otra vez las cosas en su sitio (¡En el sitio adecuado para RBR! Of course!) y en las siguientes cuatro carreras fueron ellos los que marcaron mejores registros que los Ferrari. Otra vez Vettel y Webber (en Mónaco y en Valencia) se repartieron amigablemente la consecución de la mejor vuelta para el equipo. Y sorprendentemente también los pilotos de Ferrari se repartieron la consecución de la mejor vuelta de Ferrari (Alonso en Mónaco y Valencia), pero siempre por debajo de la vuelta rápida del correspondiente Red Bull. 

En Alemania, el Ferrari de Alonso fue más rápido que cualquier RBR, siendo la ventaja más grande a su favor en todo el campeonato. La ventaja fue de solo un 0.54 %, recuérdese que un 7 % es el límite que impone la F1 al peor coche del sábado para poder salir el domingo. Esta ventaja fue enseguida enjugada por Vettel, en la siguiente cita de Hungría, endosándole a Ferrari la mayor diferencia, superior a un 1.9 %. En Bélgica Massa se descolgó con el mejor tiempo en carrera de los cuatro pilotos, batiendo a Webber, y a partir de este momento volvemos a tener cuatro carreras de dominio claro en pista de los Red Bull. Un hecho inapreciable es que el dominio de Vettel sobre Webber comienza a aparecer (solo fue este más rápido en Corea del Sur) conforme nos vamos acercando al final de temporada. 

En India, pese a todas las quejas y lloros, Alonso fue más rápido en pista que Vettel, aunque ya en Abu Dabhi las tornas cambiaron. 

Si nos fijamos en la totalidad de la gráfica nos damos cuenta que Ferrari necesita cuatro grandes premios para sobrepasar a Red Bull en velocidad en pista (luego esto hay que transformarlo en puntos, pero eso es otro cantar). Incluso el espacio de Alemania a Bélgica son cuatro grandes premios. Sí, recuerden que después de Hungría estuvieron las vacaciones (¿?). Esto nos indica que mientras la evolución de Red Bull es prácticamente constante, y podríamos decir que en cada GP traen algo nuevo que funciona un poquito mejor que lo anterior, los coches de Ferrari evolucionan a trompicones y necesitan dos meses (4 gp’s) para enjugar la ventaja en velocidad que les saca Newey. 

Los bien pensados dirán que es el tiempo que tardan en Ferrari en consolidar sus piezas por culpa del túnel del viento roto desde hace cinco años. Los mal pensados dirán que es el tiempo que tardan desde hacer la fotografía al chismito que trae un equipo hasta que se ha terminado de copiar. Sean de la categoría que sean, lo que es cierto es que Ferrari evoluciona pero de forma no lineal. 

Esta gráfica nos anticipa que en las dos siguientes carreras el coche más rápido (de las dos escuderías) va a ser un Red Bull. Lo siento tifosi (¡Plural de tifoso!), lo siento alonsistas, el campeón del mundo 2012 será Vettel … si Horner o el alternador no lo remedian.